Joely Lorenzen (EE.UU., 1997) explora el exilio, las “cosas kitsch”, el poder y las epifanías, el nacionalismo cristiano, lo de nicho y las formas universales en que sufrimos los horrores sistémicos. Utiliza vídeo, escultura, texto y performance. Sus obras son modulares, digitales, efímeras o están hechas con materiales de baja fidelidad y reutilizados. Crea espacios u objetos interactivos para hacer cosplay de experiencias reales y ficticias. El objetivo de su trabajo es hacer preguntas, reconocer falta de fiabilidad, sus dudas, fracasos y contradicciones, no tomarse demasiado en serio, y exponer el ser, el sanar y el resistir como algo vivo y que respira, que merece redefinirse una y otra vez.